Estás ahí,
perdida en la monotonía,
en el transitar diario,
en el vaivén común;
quiero encontrarte,
fugarnos lejos,
huir de aquello que no camina hacia atrás.
Vamos,
más allá de lo que vemos,
cruzando el sendero donde sólo hay publicidad;
no te detengas,
puedes caminar lento,
disfruta del cielo y de su claro azul.
Sigamos,
el camino es largo,
aquí no hay autos,
sólo piensa que tenemos alas
y que la tranquilidad se deja escuchar.
Anímate,
aquí hay vida,
hay paz,
es diferente donde la luz brilla más.
No te des por vencida,
no te dejaré sola,
el mar está ahí para que lo podamos mirar.
Mírame,
confía en mis palabras,
sujétate fuerte,
nuestro viaje recién va a empezar.
Dedícame eso y me caso contigo.
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