Hago silencio,
improvisando una sordera que no tengo para poder comprenderte.
Me tientas a decirte un insulto,
con palabras que son muy finas para mí,
acabaría mudo de decirlas.
Y me hace sentir efímero todo aquello que está demás,
así de ambiguo me vuelve el tratar de envolverte.
Que está muy claro que mis errores me han hecho contigo tropezar,
pareces muy inteligente y me cuestiono con sólo pensarlo.
Es muy raro que yo razone sobre ti,
me carcome el tildarte de algo que no eres.
Mas yo soy,
lo que en cierto tiempo pensé que si lo fui.
Es extraño hablar de dos a la vez,
mi locura debió decrecer,
y es así como me divierto mientras lloro.
Siempre quejándome por lo que soy,
por lo que eres y por este estúpido fin.
No hay comentarios:
Publicar un comentario