No me esperes en la vereda del destino,
no me esperes por si acaso te lo digo,
es mi vida, es mi muerte, es mi camino.
No quisiera verte por sorpresa,
no me asustes con imágenes indeseadas,
no me digas que me sigues porque quieres,
eso no es cierto, soy yo quien siempre decide.
Me preguntas incesantemente las mismas cosas,
como si las preguntas por hacer fueran pocas,
no me canses con tu voz que me aturde,
no me mires porque ya no te deseo.
El camino más que angosto se hace largo,
y cada vez descubro que estoy más cuerdo,
te extraño locura coqueta, te extraño bailarina de ideas.
No me esperes en la vereda del destino,
no me esperes por si acaso te lo digo,
es mi vida, es mi muerte, es mi camino.
No me esperes, no lo hagas te lo digo, te anticipo por si acaso no lo sepas.
No me esperes, no lo hagas, porque soy yo quien te persigue.
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