a través de sus ojos la realidad de otro
la realidad del mundo, la de su entorno.
la realidad del mundo, la de su entorno.
Aquel hombre del espejo que observa
la sensibilidad de su cuerpo
al ver a un semejante enfermo
al que ve su corazón.
la sensibilidad de su cuerpo
al ver a un semejante enfermo
al que ve su corazón.
Aquel hombre del espejo que observa
la verdad del pensamiento
la realidad de la ilusión
aquel que ve sus sueños, como ver su corazón.
la verdad del pensamiento
la realidad de la ilusión
aquel que ve sus sueños, como ver su corazón.
Aquel hombre del espejo que observa
lo que nunca pude ver yo.
lo que nunca pude ver yo.
El hombre del espejo ese desconocido tan familiar... Me gustó mucho, Ronald. Mucho del verbo encantar.
ResponderEliminarUn besazo,
Ester.