lunes, 12 de septiembre de 2011

Ciudad taciturna.

La ciudad está triste, con sus calles dormidas, con su gente muerta, con sus ojos rotos, con un ruido que a nadie despierta.

Esta ciudad está desahuciada, lo muestra en sus ríos de lágrimas, en su lluvia seca, en su gente vieja, en sus caminos de piedra.

La ciudad está moribunda, con huellas vacías, con sus anhelos tirados, con sus fantasmas que ya no caminan.

Esta ciudad, ya no aguarda nada, ya pasó por ella la esperanza, en una bolsa vieja, en una ventisca llena de odio.

La ciudad está olvidada, quemaron sus restos, consumieron sus ansias, mataron sus sueños.

Esta ciudad, ya no existe, sólo es una ilusión.



sábado, 3 de septiembre de 2011

Un cuento por terminar.

El cuento triste, camina entre líneas, en solitario va avanzando.

El cuento triste, ve comas y puntos a través de su andar, pero está decidido a que nada lo detenga.

El cuento triste, siente que lo observan, pero no ve a nadie más allá de las letras.

El cuento triste, no sabe por qué está triste; recorre todas las líneas, y no encuentra la respuesta.

El cuento triste, está llorando, piensa en suicidarse.

El cuento triste, ya no quiere llorar, quiere llegar al final, donde el personaje principal muere.

El cuento triste, me mira, quiere saber cuándo me pienso morir.